REFLEXIÓN DOMINICAL.

LA FE PERDIDA RETORNA POR LA FE EN JESÚS.
Antonio Fernández.
Reza el profeta; …” Dios se volverá hacia nosotros, y nos tendrá compasión; sepultará en el olvido nuestras iniquidades, y arrojará a lo más profundo del mar todos nuestros pecados “…Dios ha hablado por él, en ello da a comprender que cuando se pierde la fe se puede si así se desea retornar por la fe a Jesús. Los Santos Evangelios adoctrinan e instruyen al cristiano católico sobre la vida de peregrinación que Cristo Nuestro Señor, en su paso por el mundo obro mostrando su apasionado ímpetu en descubrir la fe, por ello repasa los corazones de cada persona en las abundantes multitudes o los momentos en que estuvo con pocas o muchas personas reunidas en torno a Él, dio atención a distinguir el pequeño destello de fe que fue incansable perseverancia del Señor, va al fondo de las almas cuando en su tiempo reunidas mira a lo profundo de sus almas, como aquellas que en regiones apartadas de donde se encontraba las descubre, va a ellas por el anhelado destello de fe en el corazón.
¿Qué significa la intensidad divina del Señor? Encontrar la fe. Sencillo y a la vez difícil porque pocos guardar en sus corazones creer que Jesucristo Nuestro Señor es el Hijo de Dios vivo; pocos aceptan de corazón reconocer al hijo Unigénito del Padre hecho hombre; pocos admiten con limpieza de miras que Nuestro Padre Dios envío su divino Hijo al mundo a redimirlo del pecado y pocos creen que Dios su Padre confirmo la investidura de su realeza en el río Jordán, al ser bautizado por Juan el Bautista el Señor revelo a los siglos; …”Esté es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco “ …Lo que es deber obligación del cristiano católico de hoy y todos los tiempos creer y aceptar su divinidad, amarle y servirle en esta vida como lo dispuso su doctrina y mandamiento para salvación eterna de las almas,
Manifiesta San Juan Crisóstomo; …” La riqueza de la salvación, la sabiduría y la ciencia” … A lo que se comprende, la riqueza de salvación es para todo hijo creado por Dios, nadie debe sentirse excluido, sino saber que está invitado a ser poseedor de la riqueza espiritual que acumula bienes en la medida que para la salvación del alma se atesoran, no se necesita tener un alta capacidad de inteligencia, puesto que Dios Nuestro Señor a depositado en cada persona la suficiente para razonar lo que debe hacer y lo que no debe hacer, esa capacidad de inteligencia lleva a la comprensión de la ciencia de la fe que consiste única y exclusiva a creer en Cristo Nuestro Señor y discernir la salvación por la práctica su doctrina y el cumplimiento de enseñanza, esto y más ha dado a las generaciones del mundo el Doctor de la Iglesia llamado por su sabiduría “Boca de oro” queda en el entendimiento, todo ser humano dará cuenta en su momento lo que realizo en vida con su inteligencia y sabiduría.
¿En cuántas almas Jesucristo Nuestro Señor advirtió la fe y obro los prodigiosos milagros que alivio sus enfermedades? Los evangelistas nos ilustran cantidad de portentosos milagros en las almas beneficiadas caló en su corazón el deseo del Señor, a los que hizo entender que su fe en ese instante era incipiente, por ello había desaparecer de su corazón toda duda, temor o miedo y resurgir en su alma la fe y confianza en Él, esos enfermos consientes que su mal es consecuencia de sus pecados, y de nuestra parte entender que los males del cuerpo son los excesos que se permitieron, al tiempo vienen las consecuencias de enfermedades que ponen en peligro la existencia, por ello, en el silencio de su corazón esas almas que padecían enfermedades suplican en su interior con la fuerza de la fe al Señor su perdón, es cuando Jesucristo Nuestro Señor vio en su corazón el sincero arrepentimiento, vio la semilla que fructifica creer sinceramente en su divinidad hiso en ellos resurgir la fe que aumento en su interior para que el Señor obre el sublime milagro de librar el padecimiento. Repasando alguno de ellos; La hija de la Cananea, dijo el Señor a su madre; …” ¡Oh mujer! Grande es tu fe, hágase como quieres “… Sobre el criado del Centurión, dijo Jesús a este; …” Anda, como creíste, se te cumpla “…A los dos ciegos de Cafarnaúm dijo él Señor; …” Os sea hecho según vuestra fe “… De los diez leprosos a los que alivio de su mal, les dijo; …” Id y mostraos a los sacerdotes” …Nueve se van a sus casas o con sus amigos, uno vuelve al Señor; …” Y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús dándole gracias, y este era samaritano. Entonces Jesús dijo: ¿No fueron limpiados diez? ¿Y los nueve dónde están? ¿No hubo quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha salvado “… El poder de la fe en el cristiano católico es ganar y conquistar, lograr y obtener, decirlo es fácil, pero hacer realidad este propósito quien lo desee requerirá vencer las tentaciones, las inclinaciones al pecado, dominar la voluntad de los perturbadores atractivos del mundo hasta someterlos en favor de la razón por la que se está en él mundo. Jesucristo Nuestro Señor enseño a sus discípulos que la fe en Él cada uno la debe fortalecer en todo momento y sostenerse en ella; …” Los apóstoles dijeron al Señor: Añádenos fe. Y el Señor dijo: Sí tuvieras alguna fe, aunque no fuera más grande que un grano de mostaza, diríais a este sicomoro (árbol de dureza y resistencia): Desarráigate y plántate en el mar, y él os obedecería “…
¿Dónde está la enseñanza del Señor en está parábola? Se comprende es imposible por sí solo hacerlo y en realidad así es, humanamente se podría por uno o varios hombres, cortarían ramas y la parte alta hasta tenerlo en condiciones de desarraigar; el Señor se refiere a ese árbol que por su fortaleza se asemeja a los pecados que no se pueden desarraigar del corazón, a esas asperezas adheridas al interior del alma que cuando intentamos rechazarlas mas se ligan y por mas esfuerzo que se hace menos se van, porque más son las oportunidades que sujetan a no dejar, esto quiere decir que la fe es nula el pecador no encuentra el camino del verdadero amor que es el de Dios, ni la autentica paz de su alma, porque la situación en que vive no le permite ver la misericordiosa voluntad del Señor o si la ve no se decide por temor acercarse a Él, porque significa mover ese sicomoro al que se esta encadenado, la única forma es acudir a Cristo Nuestro Señor, es porque el corazón va tomando forma la fe que el Señor quiere en el pecador, al que anima e inspira a atraer como lo hizo con aquellos que padecían males de su alma y cuerpo en su paso por el mundo, en ellos descubrió su fe y fue a ellos entregándoles los medios que cada uno vivió y comprendió hasta alcanzar su fe en Él, la posición que Dios deseaba tuviera, así como cuando en su agonía se dirige a Dios su Padre obra en nuestro favor; …”Señor perdónalos, porque no saben lo que hacen “ … Sabiendo nuestra conducta decimos; …¡Señor, tú dices que no sé lo que hago, sí estoy consciente de lo que hago!… Y el Señor dirá como dijo a Pedro cuando esté no quería le lavase sus pies; …” Sí Yo no te lavo, no tendrás nada de común conmigo “… ¿Qué le ha dicho? … ¡Calla hijo mío, no hables más! Veo tu amor y sígueme… De otra manera se manifiesta esa falsa humildad que en el fondo es rechazó a la fe que no deja conducir a reconocer el cristiano católico ser redimido por Cristo Nuestro Señor.
Reza el Evangelista; …” A la tarde de ese mismo día, el primero de la semana, y estando, por miedo a los judíos, cerradas las puertas (de) donde se encontraban los discípulos, vino Jesús y, de pie en medio de ellos, les dijo: ¡Paz a vosotros! “… Es posible que tomándose sus alimentos en silencio, cada uno en sus pensamientos reconoce que les falta el sostén de su Maestro, cuando surge la sorpresa, el Señor ingresa estando las puertas cerradas, con ello dio entender que su cuerpo;…”Gozaba de las cualidades y dotes que convienen a un cuerpo glorificado “ …Todo acto del Señor es manifestarles que Él ha resucitado saluda a la costumbre judía, agrega la expresión que fecunda sus corazones, la paz del Príncipe de la paz y de los bienes; …”¡Paz a vosotros ¡ … La presencia del Señor rompe los horizontes cerrados en que tenían su vida, el Señor ha abierto de par en par su corazón de donde concebimos, la misericordia de Dios tiene sus consuelos en las horas solitarias en que trastabillamos las decisiones; …” Diciendo esto, les mostró sus manos y su costado; y los discípulos se llenaron de gozo, viendo al Señor “…Ha mostrado a los discípulos para que crean en su Resurrección las llagas de sus manos, sus pies y su costado, señales y testimonio de su Pasión. Los discípulos lo miran y hacen lo que pide, tocan las cicatrices de sus manos con reverencia, los ha dejado sin duda alguna, repasarían por su pensamiento las tres ocasiones que el Señor anuncio su muerte y resurrección avivo su fe en Él; …” De nuevo les dijo: ¡Paz a vosotros! Como mi Padre me envío, así Yo os envío “…El Señor obra lo que tiene preparado para este momento, reunido con la Iglesia naciente presidiendo como Sacerdote, Cristo vivo y su presencia a la vista de todos, algo esperan del Señor quien va a asignar los poderes, con solemnidad repite el saludo como para acentuar lo que va a realizar pacificado su corazón de dudas eleva su fe; …” Y dicho esto, sopló sobre ellos, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo: a quien perdonaréis los pecados, les quedan perdonados, y a quienes retuviereis, quedan retenidos “…El Señor ha instituido el Sacramento de la Penitencia, donde el cristiano católico queda obligado a manifestar o confesar al Sacerdote en particular sus pecados, de no hacerse, no será posible el perdonar o retener los pecados. La Iglesia explica para alejar toda duda con respecto al “soplo” que pudiera considerarse como obra del Espíritu Santo; …” Jesús sopla sobre ellos para significar el don que está a punto de hacerles “…
Jesucristo Nuestro Señor muestra a los siglos que su misericordiosa compasión vence la incredulidad, para ello anima y motiva a los discípulos creer en la resurrección de su Maestro, como expuso el evangelista la forma en que lo reconocen sus sentidos; …” Ahora bien, Tomás, llamado Dídimo, uno de los Doce, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Por tanto, le dijeron los otros: ¡Hemos visto al Señor! él les dijo: Si yo no veo en sus manos las marcas de los clavos, y no meto mi dedo en el lugar de los clavos, y no pongo mi mano en su costado, de ninguna manera creeré “… Vaya respuesta motivada porque no estuvo en la primera visita que hizo el Señor, por alguna razón no estuvo presente, pero escuchar de sus compañeros el gozo de haberlo visto, encendió su pasión mal sana, que le hizo pronunciarse como no debería haberlo dicho, creyendo que su comentario no seria conocido de Jesucristo Nuestro Señor, su respuesta desconcertó a los discípulos mas ninguno corrigió o haya hecho reflexiona a quien de momento queda como ofendido. Pero el error en Tomás es claro lo expone San Juan Crisóstomo; …” El apóstol Tomás buscaba la fe que deriva del sentido más craso (erróneo) y material de todos, que es el del tacto. Porque no basta con ver, sino que quiere tocar. Así son muchos hombres groseros, para quienes tiene, hasta en las cosas espirituales mas fuerza el sentido de la razón “…Debemos creer y nunca poner en duda la palabra del Señor, ni lo que en la intimidad nos habla y dispone. Escucha el Señor a uno de los suyos que está molesto e irritado no maldice, ni lo castiga por su insolencia, conoce su corazón y sabe que le ama da tiempo a su arrepentimiento y paciente espera.
Vino el momento de la enseñanza que el divino Maestro da la humanidad de todos los siglos para despertar de su ceguera sostenerse en la fe; …” Ocho días después, estaban nuevamente adentro sus discípulos, y Tomás con ellos. Vino Jesús cerradas las puertas, y, de pie en medio de ellos, dijo: ¡Paz a vosotros! “…Y sin espera a más, el Señor paso por alto los respetos humanos y fue a corregir al discípulo, que al verlo sentiría un dolor profundo en su corazón pues vino a su mente las palabras con que se había ensoberbecido. Observemos que no hizo Tomás comentario contra el Señor, ni ofensa, sino que todo lo origino su desanimo disfrazado de alardeo que en su interior le pesaba.
El Señor arriba al Cenáculo; …” Luego dijo a Tomás: Trae acá tu dedo, mira mis manos, alarga tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente “…Cristo Nuestro Señor pudo haber resucitado sin las llagas, sin ninguna señal de los clavos y lanza, dice San Agustín; …” No quiso borrar la aparente fealdad de sus cicatrices, en favor de sus amigos y como testimonio contra sus enemigos. Para sus amigos un medio para identificarle y creer en su resurrección, o para los que no le vieron resucitado, como nosotros, un medio de curar la llaga de nuestra infidelidad, creyendo sobre el testimonio de los que vieron aquellas llagas “…
Al mostrar frente a Él sus llagas, Tomás se sintió sacudido y vino en el una gran aflicción y dolor por sus expresiones de molestia que no debiera haber dicho, debiera haber siso humilde, pero no lo fue, mas el Señor conoce lo profundo de los corazones y al momento vio su dolor y profundo arrepentimiento, reza el Evangelio; …” Tomás le respondió y dijo: ¡Señor mío y Dios mío! “…Esta expresión del Discípulo que el Señor a recuperado, la Iglesia ha hecho de ella la oración sublime al momento en que el cristiano católico durante la santa Misa el Sacerdote eleva el Cuerpo de Cristo y el Cáliz de su preciosísima sangre, así como Tomás, veamos en ese momento lo que nuestra mente cree se le permitió por Jesucristo ver en el fondo de sus llagas que movió su alma y corazón a rendir delante de sus compañeros un acto de adoración a su divinidad. Siendo posible que Nuestro Señor se refirió en este momento a su madre cuando aquella mujer dijo; …” Feliz el seno que te llevó y los pechos que de amamantaron. Y Él contestó: ¡Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la conservan ¡” …Muestra Jesús que la grandeza de su madre viene ante todo y por sobre todo de escuchar la palabra de Dios, de donde el reclamó a Tomás; …” Porque me has visto, has creído: dichosos los que han creído sin haber visto “…El valor espiritual de la instauración del sacramento de la Penitencia es que la fe perdida retorna por la fe en Jesús, confirmándonos en la enseñanza de San Agustín; …” La fe, es creer lo que no vez” …
hefelira@yahoo.com

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